El Secreto de Los Fondos Mutuos

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  • October 21, 2013

El Nueva Dia, 20 de octubre de 2013

La diversificación es el norte que persigue este tipo de inversión para hacer crecer el dinero

Por Israel Rodríguez Sánchez

Ya lo dice el refrán: “No pongas todos los huevos en la misma canasta”.

La sabiduría de este sencillo consejo es el secreto de los poco entendidos instrumentos de inversión conocidos como fondos mutuos.

Aunque el mundo de los fondos mutuos sea desconocido para muchos, la realidad es que están presentes en las grandes y pequeñas economías, tanto de empresas como de familias e individuos.

Por eso no sorprende la conmoción que ha causado, entre los clientes de la casa de inversiones UBS en Puerto Rico, el desplome dramático del valor de estos fondos.

Se llaman fondos mutuos porque se nutren del dinero de un grupo de inversionistas -desde ciudadanos comunes y corrientes hasta empresas- que invierten en activos diversificados para que el dinero crezca.

Bien estructurado, este tipo de valor permite invertir en diferentes activos, tales como otros fondos mutuos, bonos gubernamentales, acciones de compañías y bienes raíces.

“Son fondos diversificados”, resume el asesor financiero Carlos Miranda Monroig. Invertir en estos fondos es distinto de, por ejemplo, invertir en acciones de una sola compañía, explica.

Con los fondos mutuos se parte de la premisa de que, a mayor diversificación de la inversión, mayores serán las ganancias y menores los riesgos de perder lo invertido. Cada fondo mutuo tiene un administrador, quien decide dónde colocar el dinero.

En la mayoría de los casos, el propósito de invertir en fondos mutuos -lo que se hace mediante la asesoría de un corredor o broker- es aumentar el capital invertido o generar ingresos a través de pagos mensuales, es decir, dividendos.

¿El riesgo? Perder parte o todo el dinero invertido si no se generan suficientes ganancias, ya que estos fondos no están asegurados o garantizados.

Por lo general, los fondos mutuos se pueden invertir en bonos de los gobiernos de Puerto Rico, de Estados Unidos o de Europa, y en acciones de mercados norteamericanos, internacionales y emergentes, así como en otros fondos mutuos, entre otras opciones.

Escenario local

El nombre oficial de los fondos mutuos locales de Puerto Rico es Compañías de Inversión de Puerto Rico. Los fondos mutuos locales tienen invertidos el 67% de sus activos en valores de Puerto Rico (bonos gubernamentales, acciones bancarias y AFICA), y el 33% en valores de Estados Unidos.

Solo los residentes de Puerto Rico pueden invertir en los fondos mutuos locales que, además, gozan de exención contributiva.

Hay fondos mutuos abiertos y fondos mutuos cerrados, explica Miranda Monroig. Pero se estima que en Puerto Rico la mayoría, el 80%, son fondos cerrados.

Asimismo, un gran número de inversionistas en este tipo de fondos son personas de clase media a alta y que disponen de entre $20,000 y $5 millones para invertir, agregó.

Un fondo mutuo es cerrado cuando su número de participaciones o acciones es fijo y el valor de las acciones depende diariamente del movimiento (tráfico) de la Bolsa de Valores.

“Para tú comprar un fondo que es cerrado, la casa de inversiones te tiene que conseguir un vendedor, alguien que te venda ese fondo. Cuando tú quieres vender, la casa de inversiones te tiene que conseguir un comprador”, señala Miranda Monroig.

Por el contrario, los inversionistas de fondos mutuos abiertos compran y venden sus acciones directamente a la compañía de inversión.

Los primeros fondos mutuos o “puesta en común de dinero” se remontan a la Holanda de 1774. Un comerciante holandés de nombre Adriaan van Ketwich invitó a inversionistas a que se unieran para formar un fideicomiso de inversión, formado principalmente por acciones y bonos de países europeos.

En Estados Unidos, el primer fondo mutuo moderno fue el Massachusetts Investors Trust de 1924. A un año de su creación, ese fondo tenía 200 socios y $392,000 en activos. En 1924, toda la industria, que incluía algunos fondos de capital cerrado, representaban menos de $10 millones, apuntan varios portales de Internet.

Sobre UBS

La función de una casa de inversiones es recomendar a sus clientes dónde invertir su dinero. Las recomendaciones de los corredores deben depender de si el cliente quiere hacer inversiones de riesgo alto, moderado o bajo. Una vez el cliente acepta la recomendación, el corredor compra la inversión por el cliente y cobra una comisión.

En Puerto Rico, la casa de inversiones UBS ha dominado el 47% del mercado de inversión en fondos mutuos.

En el caso de UBS en la Isla, ciertos de los inversionistas afectados con la caída de los fondos mutuos locales alegan que fueron inducidos a solicitar préstamos y líneas de crédito tomando como colateral su propio capital de fondos mutuos, con la meta de aumentar su inversión y, por ende, su ganancia. Argumentan, además, que no fueron orientados adecuadamente sobre dónde invertir. UBS ha rechazado estos señalamientos.

“Hay brokers de inversiones que le dijeron a los clientes que aprovecharan que los intereses estaban bajitos para que sacaran una línea de crédito, que tomaran cuentas al margen, y volvieran a comprar los mismos vehículos de inversión”, explica Miranda Monroig.

Por ejemplo, a un cliente que tenía $1 millón invertido en fondos mutuos se le recomendó que tomara un préstamo de $800,000 para elevar su inversión.

“En ocasiones, se le enviaba al cliente una transferencia electrónica, en el banco que fuere, de $800,000 y el cliente regresaba a la firma con un cheque de gerente de $800,000 y lo depositaba en la cuenta para hacer más inversiones”, relata una fuente. Como parte del proceso, se le cobraron al cliente los gastos por originar el préstamo y la tramitación de la inversión, entre otros.

El problema es que, con la desvalorización de los fondos mutuos, ahora esa inversión de $800,000 vale $400,000 y el cliente, además de tener que afrontar la pérdida de la mitad de su inversión, tiene que seguir pagando el préstamo de $800,000.

El apalancamiento

Esta práctica de engordar la inversión en fondos mutuos con dinero prestado se conoce en el argot financiero como “apalancamiento”.

Clientes que invirtieron sumas más pequeñas también se afectaron. Por ejemplo, un matrimonio de clase trabajadora ahorró unos $50,000 para pagar los estudios de medicina de su hija. Sin embargo, ese dinero se le redujo a $22,000, presuntamente por mal asesoramiento.

Otros clientes afectados sostienen que se les recomendó invertir en los fondos mutuos locales a pesar de que se trataba de un “fondo tóxico”, es decir, que se anticipaba un desplome. Estos clientes han visto una reducción dramática en sus ganancias y su inversión. Y es que muchos clientes invirtieron todo su capital en los fondos mutuos locales, que en los últimos años han perdido casi la mitad de su valor como parte de la crisis fiscal y crediticia que atraviesa el gobierno de Puerto Rico.

“Si tú como broker le metes toda la cartera en fondos de Puerto Rico estás fallando porque no lo estás diversificando”, apunta Miranda Monroig.

Ahora qué

El abogado Osvaldo Carlo, quien brinda asesoría legal a clientes de UBS, junto con el bufete Klayman & Toskes, dice que para estas personas “las opciones son claras”.

“Todas estas inversiones se hacen mediante un acuerdo. Ese acuerdo, en la inmensa mayoría de la ocasiones, por no decirte 100%, tienen una cláusula de arbitraje”, puntualiza. Dicha cláusula tiene el efecto de obligar al cliente a resolver mediante arbitraje cualquier disputa o reclamación en la relación al Fondo Mutuo. Carlo, exfiscal federal, indica que en Estados Unidos “miles y miles de estos casos” se han solucionado mediante el proceso de arbitraje.

Mientras, el economista y profesor en el Recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico (UPR), José Alameda, advierte que toda inversión genera riesgos, mayores o menores.

“Lo importante es si UBS obró dentro del marco ético, dentro de los marcos que le permiten la leyes o reglamentos de todo esto, o si se apartó de estos principios. Si se prueba que no obró diligentemente, cabría una demanda”, expresa Alameda.

No obstante, expone que “probar eso no es fácil”.

Para la economista Heidie Calero, la situación de los fondos mutuos es “extremadamente preocupante” a la luz de la velocidad con la que estos instrumentos han perdido valor.

“Entiendo que mientras los fondos siguieron pagando a los participantes ingresos mensuales nadie se quejó, pero al empezar a perder, hay muchos participantes que ahora alegan no haber sido bien asesorados. En mi opinión, al tomar prestado para invertir en papel financiero es arriesgado y estoy seguro de que estos riesgos se explicaron a los participantes que hoy se quejan de las pérdidas que sufren”, expone Calero.

En ese contexto, la economista apunta que sería interesante conocer el perfil de los participantes de estos fondos mutuos, en particular por grupos de edad, por ejemplo, si son dueños de negocios.

“Dependiendo de este perfil sabremos el impacto multiplicador de las pérdidas de riqueza que se han estado dando. Hay que recordar que ya esto lo vivimos con las acciones bancarias y se han perdido más de $17 billones desde hace varios años”, agrega.

“Sin riqueza, no hay formación de capital local, tan necesaria para llevar a cabo inversiones productivas que hagan crecer nuestra economía. Es una situación complicada en la que se encuentra nuestra economía y requiere voluntad de todos para mejorar”, señala Calero.

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